Una semana en Petare – Testimonios

Feb 15, 2016 | Campamentos |

Dieciséis  estudiantes de V año del Colegio San Ignacio vivieron una semana en nuestras dos escuelas, durante el primer campamento del 2016.

Al enfrentarse ante una realidad meramente desconocida o alguna vez escuchada, sobran las palabras y las emociones para describir lo vivido. Por ello, no dejes de leer los testimonios de cada uno de los héroes que se atrevieron a vivir esta experiencia.

Puedes hacer clic sobre cada imagen para leer el testimonio de esa persona

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Aldemaro González

Aldemaro-Gonzalez2La experiencia de El Cortijo en Petare fue una gran oportunidad para trabajar en pro de la sociedad venezolana.

Petare me ayudó a ver más de cerca lo que está pasando con el país y estoy agradecido por brindarme esta experiencia.

 

 


Álvaro Infante

alvaro-infanteEs difícil plasmar en papel, todo lo sentido por mi persona esta semana, pero lo describiré como una experiencia nueva, una aventura a lo desconocido. Nunca había podido relacionarme de esta manera con estos niños.

Me he dado cuenta de lo arduo que debe ser vivir en estas condiciones y además estar feliz, como lo está la mayoría de la gente de acá. Esto es una realidad muy diferente a la que yo vivo, pues las personas de esta zona tienen ideas muy distintas a uno (como trabajar mucho antes de la mayoría de edad y dejar los estudios a causa de ello). Es extraño darse cuenta de la realidad, porque aunque sabías que existía, es raro experimentarla por ti mismo.

Lo que más me gustó fue poder aportar un pequeño granito de arena para poder cambiar esta triste realidad.


Amanda García

amanda-garcia2Mi experiencia en Petare superó las expectativas que tenía antes de ir para allá. Me devuelvo como una persona distinta porque gracias a este campamento pude entender y apreciar varias cosas, como por ejemplo, ahora entiendo la frustración de todos los
profesores cuando el salón no escucha o no quieren trabajar, cuando hablan mientras explico algo, etc. Por lo tanto, ahora me hace apreciar más y respetar más a mis profesores.

También aprendí a apreciar más lo que tengo y que hay formas más simples de poder divertirnos.

Quiero volver allá y volver a ver a mis niñitos del salón, a ver a la señora Isabel de la E.A. Beatriz Castillo. Definitivamente si tuviera el tiempo para seguir dando clases en Petare lo haría sin pensarlo dos veces.


Antonella Shettino

Palabras sinceras para personas que me regalaron sonrisas sinceras.

Antonella-Shettino2Quiero empezar esto diciendo que es un poco difícil dar un testimonio de un lugar que no termino de entender como lo es Petare; sin embargo, basta ver y escuchar para uno dar.

Mi experiencia en Petare fue algo realmente 360, lo digo porque llegué con una expectativas el lunes en la mañana a las 7:30 am, y el mismo lunes a las 7:50am mis expectativas no tenían nada que ver y me alegra que haya sido así porque supongo que de eso se tratan las experiencias, de romper esquemas y dejar una huella en ti.

Petare me enseñó que la vida es una y que está compuesta por diferentes vidas que vale la pena conocer y quiero hacerles saber que fue tan increíble ir a las dos escuelas de OSCASI que me detuve un momento a buscar en el diccionario la palabra barrio y lo que decía era: “cada una de las partes en las que se divide una ciudad” y esta definición sólo me lleva a decirles que Petare es únicamente Petare, sin apellidos.

Gracias OSCASI y Mafe por esta oportunidad y gracias a todos los niños que no querían copiar lo que les dictaba en su cuaderno, pero sí querían aprender, que Diosito los bendiga.


Ariana Cardozo

Ariana-Cardozo2Para mí la experiencia en Petare fue encantadora. Siento que tuve una oportunidad muy especial allá. Además que también aprendí muchísimo.

Recuerdo el primer día que entré a un salón donde estaban dando clases. Yo me senté en una silla a verlos hacer ejercicios de matemáticas. La profesora salió del salón y me quedé con ellos. De repente escucho un “profe” y yo no volteé, me volvieron a decir “profe venga acá” y ahí me di cuenta que era conmigo. Para mí fue muy especial ese momento y que me consideraran su profesora.


Braian Oliver

Braian-Oliver2Petare explota esa burbuja que lamentablemente mucha gente, no sólo del colegio, sino de toda Venezuela tiene. Yo creía estar pasando por dificultades pero en perspectiva, los problemas que ellos enfrentan son algo inhumano.

¿Saben lo que es escuchar en tu primer día a un niño de OCHO años diciendo “hace dos semanas mataron a mi hermano”? Te rompe el corazón en cuestión de segundos. Lo que empeora todo es que lo dicen con tanta naturalidad que asusta.

Hay que hacer algo al respecto, pero ya.


Daniel Añez

daniel-añez2Son pocas las palabras que hay para tantas cosas que tengo que decir. Petare a pesar de todo lo malo que tiene y lo mal que la gente habla de allí, la humildad prevalece; es un barrio donde la gente lucha 24/7 por tener una simple cena y aún así te dan un poco, por muy poco que sea (eso sabiendo que no es casi nada), te deja mucho de qué hablar.

Los chamos de la escuela son increíbles; te ven como un héroe, un ejemplo a seguir. Siempre están dispuestos a aprender cosas nuevas, cuando los que aprenden somos nosotros. No dudaría en volver y compartir con esas personas una vez más. Si se te presenta la oportunidad de ir, no la dejes pasar, no te arrepentirás.


Daniel García

daniel-garcia2Me haría falta más papel para escribir y contar todo lo que aprendí y viví esta semana en Petare. Sin duda puedo decir que cuando fui a la reunión para inscribirme en esto nunca pensé en lo que me iba a comprometer con esta gente, estos niños o estas personas que con sólo decirles un simple “hola” te sueltan una gran sonrisa que disimula el día a día que viven allí.

He aprendido a valorar todas las cosas que tengo y veo que las cosas se ganan con esfuerzo y trabajo. Estos niños a pesar de que carecen de muchas cosas en comparación con nosotros, esta semana de aprendizaje me ayudaron a comprender que ellos son iguales a mí. No son de otro planeta o de otro país. Son personas que de algún modo son iguales a mí.

Claro que no reciben la misma calidad de vida de uno, pero se supone que para eso estamos aquí, primero para ser buenos ignacianos y ser serviciales, al igual que ante todo amar y servir; y segundo para aprender que debemos dar gracias por todo lo que tenemos. Gracias a nuestros padres a quienes hoy en día le debemos “todo”, tanto su esfuerzo en educarnos, hasta esos malos días en que el mundo está contra ti y ellos te abrazan al llegar a casa. Doy gracias a OSCASI por hacer esta experiencia única, inolvidable y de mucho aprendizaje.


Jorge Vicentelli

Jorge-Vicentelli2Para mí esta fue la primera experiencia de este estilo, sólo puedo decir que espero no sea la última. El sentimiento que me llena al compartir con estos niños, al haber podido ganarme su afecto y confianza tras una semana y haber podido ayudar aunque sea con un poco a mejorar la vida de aquellos a los que hoy llamo mis muchachos, es algo increíble, que sólo se puede sentir viniendo para acá.

 

 


Juan Campbell

juan-campbell2Desde hace varios años los campamentos de trabajo siempre habían estado en mi mente y cuando salió éste en quinto año no pude dejar pasar la oportunidad de enseñar todos mis conocimientos a quien lo necesitara. La semana fue increíble y ayudé en todo lo que pude restaurando esta hermosa casa y enseñándoles a estos niños todo lo que pude. Sin embargo, siento que en esta semana aprendí más de lo que pude enseñar y las lecciones que me llevo de aquí, las tendré siempre presente en mi vida.

 


Juan Contreras

juan-contreras2Para empezar debo decir que esta experiencia fue algo totalmente nuevo, nunca había convivido con jóvenes que lamentablemente o poseen tantas oportunidades como otros venezolanos, pero si hay algo de lo que me di cuenta en estos cinco días es que eso no tiene nada que ver en cuanto a la felicidad que puedan tener. Ayudé mucho y me sentí bien por ellos, porque si ellos son felices yo soy feliz. “En todo amar y servir”.

 


Oriana Bustamante

oriana-bustamante2Desde el momento de la charla en Magis supe que sería una gran experiencia y para mi sorpresa si lo fue.

Tengo que admitir que llegué un poco asustada porque no sabía cuál sería la reacción de aquellos niñitos de los que tanto nos hablaron.

Al llegar a Petare lo primero que nos comunicaron a mí y a otros tres compañeros fue que seríamos los primeros en conocer la escuelita “Beatriz Castillo”, en donde fuimos recibidos con el mayor cariño por parte de los chiquitines y maestras.

Luego de eso día estuve convencida de que ellos necesitarían más de nosotros que el simple hecho de estar allí. Necesitaban y querían aprender. Es sorprendente la manera en la cual están interesados en seguir aprendiendo y con tal entusiasmo.

Así se hicieron más amenas mis ganas de levantarme temprano para ir a verlos.

Luego de dos días me tocó ir a “El Cortijo”, donde también conocí niños fenomenales, con las mismas ganas de aprender y seguir esforzándose por ser mejores.

Me llevo el cariño y las experiencias que no se pueden comparar con absolutamente nada.

Llenar de sonrisas esas caritas fue la mejor recompensa. Espero volver a tener la oportunidad de visitarlos y ver cómo han progresado. Porque sé que lo harán, mis niños.

Gracias por esta oportunidad, OSCASI.


Ricardo López

ricardo-lopez2Venir a Petare ha sido algo gratificante, una experiencia que cada uno vivió a su manera y es algo que cada ignaciano debería pasar por eso,  ya que el lema del colegio es “En todo amar y servir” y con OSCASI eso se vive en carne propia. Considero que aprendí más de lo que pude dar. Gracias Petare.

 

 


Santiago Siso

santiago-siso2Puedo decir que mi experiencia en las escuelas de Petare fue gratificante. Tuve la oportunidad de ver el otro lado de la realidad en Venezuela.  Tuve la oportunidad de ser profesor y de impartir mi conocimiento a gente que lo necesita y tuve la oportunidad de compartir con gente que vive algo distinto a lo que yo vivo.

Algo que me marcó fue una persona que me contó que no quería ir al colegio porque mataron a su primo el día anterior.

Encontré gente que tenía los mismos sueños y aspiraciones que yo, aunque tal vez no tengan las mismas oportunidades que tengo y me enseñó a ser más humilde.