OSCASI para el mes de marzo  estaba   afinando los últimos detalles para la realización de su  mayor evento de recaudación anual, la verbena del Colegio San Ignacio pero exactamente una semana antes fueron anunciadas las medidas de confinamiento. Con mucha incertidumbre en relación a su futuro, el equipo, tanto administrativo como docente, acató la disposición y se organizó para mantener contacto y seguir operando a distancia  dentro de lo posible. Se activaron los chats y de manera sorprendete los alumnos a través de los teléfonos de sus representantes, familiares e incluso vecinos, también comenzaron a comunicarse. Lo primero fue saber cómo se encontraban ellos y sus familias, qué conocían, qué entiendían de lo que ocurría. Nos dimos cuenta que había mucho temor y desinformación. Desde ese momento la organización centró su esfuerzo en el acompañamiento, que a pesar del distanciamiento preventivo ha sido posible llevarlo a cabo llamando periódicamente a los hogares de nuestros alumnos para conversar y saber acerca de su condición de salud,  su disponibilidad de alimentos,  y conocimientos en relación al COVID-19. A raíz de esas conversaciones se decidió enviar a las familias de nuestros alumnos mensajes a traves de celulares que comprenden temas relacionados con salud, higiene y como encarar, asumir y vivir la cuarentena con fe y esperanza. 

Logramos conseguir la autorización para  hacer una jornada de salud donde hubo medición de talla, peso y toma de muestras que arrojaron datos nutricionales y hematológicos, que contrastados con los últimos obtenidos en febrero de este año, nos permitieron saber que la condición actual de nuestros estudiantes ha empeorado. Para revertir esta situación, se están atendido afecciones y entregando medicamentos. Estamos dando apoyo alimenticio a través de aliados, ofreciendo suministros a nuestra comunidad educativa y dos meses de alimentos terapéuticos a aquellos niños que presentan problemas nutricionales. Fuimos autorizados para cocinar en nuestra escuela más grande (Escuela Alternativa Nuestra Sra. Del Carmen) y ofrecemos a la totalidad de nuestra comunidad una comida y una merienda diaria, cumpliendo siempre con las medidas de bioseguridad obligatorias.

En el ámbito educativo, al principio, toda la comunicación se mantuvo vía telefónica o por chats. Los docentes están trabajando muy duro para darle continuidad a los proyectos, lograron cerrar exitosamente el segundo lapso y  están desarrollando actividades para este tercero que cumplan con los objetivos y que a su vez sean realizables a distancia, dentro de una realidad con limitaciones tecnológicas tanto para ellos como para los estudiantes. También contamos con los voluntarios de Arteterapia para integrar su trabajo con temas académicos que se puedan hacer y ayuden a alcanzar las habilidades deseadas en los distintos grados.  En este momento las autoridades permiten que quincenalmente los representantes se acerquen a las instituciones educativas a hacer entrega de las tareas asignadas y aclaren dudas, nosotros aprovechamos para escuchar sus comentarios en relación a cómo viven la situación. En vista de que se han abierto  estos espacios de  confluencia vamos a comenzar con atención psicológica de casos urgentes, por ejemplo, casos de violencia familiar. 

El trabajo de cada uno de los miembros de OSCASI, de sus voluntarios y de sus aliados es fundamental para poder operar  en cuarentena respaldando a nuestra comunidad. No hemos estado exentos de dificultades (carencia de teléfonos inteligentes y equipos de computación, problemas de conectividad, falta de gasolina, etc.) que hemos superado en algunos momentos o minimizado su impacto por trabajar todos en equipo, con más entrega y dedicación, dialogando hasta encontrar la manera de   responder a la realidad que se nos antepone.

Trilce Suzzarini, Directora Ejecutiva